Alcanzar las metas mediante propósitos

Establecernos objetivos que nos ayuden a alcanzar nuestras metas

He leído el informe del año deportivo que Strava publica cada año, en el cuál señala el tercer domingo de enero (19 de enero) como el día en que mayor número de personas pierden la motivación por hacer deporte.

Lo que me lleva a la siguiente reflexión: 

¿Por qué abandonamos nuestros propósitos?

Imagino que no tengo una respuesta universal, puesto que puede que abandonemos por distintas causas, pero lo que es común en la mayoría de los casos es que establecemos propósitos (ya sea a nivel organizacional o personal) y los abandonamos por la superficialidad de los mismos. 

Entonces… ¿Qué es el propósito?¿Cuál es la mejor forma para establecerlos? Y lo más importante…¿Cómo podemos mantenerlos?

El propósito es un proceso que hemos de estructurar de manera explícita, integrándolo en el conjunto de la organización, para que no perdamos de vista lo que nos motiva e inspira

Si el propósito está establecido de forma clara y es compartido por todos los integrantes de la organización, será mucho más difícil que los abandonemos. 

Hemos de establecerlos como parte de la cultura empresarial, como valores que queremos aplicar, como conducto para la consecución de las metas que nos hayamos establecido. 

Una vez establecidos hemos de adoptar un enfoque significativo que transforme nuestra forma de actuar y nuestros comportamientos dentro de la empresa. 

Buscando el porqué, la razón esencial por la cuál hacemos (como empresa o a nivel personal) aquello que hacemos. 

Hemos de buscar la unidad entre todos los integrantes de la organización, una unidad que logre una conexión con los propósitos. Aumentando así el compromiso con los propósitos. 

Por supuesto, creer realmente en lo que estamos construyendo es la primera y más importante condición para descubrir y gestionar nuestro verdadero propósito organizacional. Planteándolos como una visión compartida del negocio. 

Los propósitos han de estar alineados con los miembros y también con el entorno, puesto que hemos de saber adaptarnos a nuevas situaciones que se nos planteen. 

La capacidad para adaptarnos a entornos VUCA, que pueden presentarse, y que no hagan que se conviertan nuestros propósitos en irrelevantes. 

Para evitar el abandono de los objetivos hemos de ser disciplinados y perseverantes, porque la consecución de las metas, es un carrera a largo plazo. 

Recuerda que ¡el movimiento es más poderoso que la inacción!

Así que no desistas en establecer los propósitos necesarios que te ayuden a conseguir tus metas.